Precios · Diseño web

¿Cuánto cuesta una página web para un negocio en 2026? (y qué incluye de verdad)

Por Fran Pulido·17 de octubre de 2026·6 min de lectura
¿Cuánto cuesta una página web para un negocio en 2026? (y qué incluye de verdad)

Es la primera pregunta que me hace casi todo el mundo por WhatsApp, y la que peor se responde en internet: «¿cuánto cuesta una página web para mi negocio?». La respuesta corta es «entre 0 y varios miles de euros». La respuesta útil es esta: depende de quién la hace, qué incluye y qué pasa después de publicarla. Vamos por partes.

Los tres modelos de precio que te vas a encontrar

Da igual a quién le preguntes: cualquier presupuesto de web para un negocio local cae en uno de estos tres modelos.

ModeloPrecio orientativoQué suele pasar después
Gratis (plantillas, el sitio de Google, redes como «web»)0 €La haces tú, con tu tiempo. Se queda vieja en meses y no aparece en Google por tu servicio.
Pago único (freelance o agencia)Desde unos cientos hasta varios miles de euros, según quién la hagaTe la entregan y se acaba la relación. Dominio, hosting, cambios y mantenimiento van aparte, y cada cambio es una factura.
Cuota mensual (web como servicio)Desde 99 €/mesAlguien la mantiene, la actualiza y responde. Pagas mientras la usas y la dejas cuando quieras.

Ninguno es «el bueno» para todo el mundo. Pero hay una trampa habitual: comparar solo el número de la primera factura y olvidar lo que viene después.

Lo que una web de negocio tiene que incluir (y casi nunca se mira)

Cuando pides presupuesto, pide esta lista. Si falta algo, el precio no es comparable.

  • Dominio y hosting. El nombre (tunegocio.com) y el sitio donde vive la web. Se pagan cada año; si no están incluidos, súmalos.
  • Diseño adaptado al móvil. Más de la mitad de tus clientes te verán desde el teléfono. Una web que «se rompe» en el móvil es una web que no existe.
  • Preparación para Google. Títulos, textos y velocidad pensados para que te encuentren cuando buscan tu servicio en tu zona. Es lo que diferencia una web bonita de una web que trae clientes.
  • Una forma de contactar en un toque. Botón de WhatsApp, teléfono o reserva. Los formularios que llegan a un correo que miras los domingos no cuentan.
  • Textos y fotos. ¿Quién los escribe? ¿Quién los hace? Muchos presupuestos baratos dan por hecho que lo pones tú, y ahí es donde se para todo.
  • Mantenimiento y cambios. Precios, horarios, una foto nueva, una sección de Navidad. ¿Cuánto cuesta cada cambio y cuánto tarda?
  • Textos legales y cookies. Aviso legal, privacidad y cookies según tu país. Obligatorios, y casi nunca vienen.
Dueño de un negocio comparando una web antigua y una web nueva en el portátil
La pregunta no es cuánto cuesta la web. Es cuánto te cuesta la que tienes ahora.

Los costes que no se ven

El precio de una web no es solo lo que pagas por hacerla. Es también lo que pierdes mientras no la tienes o mientras la que tienes no funciona.

  • El cliente que busca de noche y encuentra a tu competencia, porque tú no sales o tu web no da confianza. Ese no te llama nunca; ni sabrás que existió.
  • Las horas que dedicas tú a tocar una plantilla gratis un domingo. Tu hora vale más que eso.
  • Cada cambio que no haces porque «hay que llamar al que la hizo». Y la web se va quedando vieja.
  • El dominio que se te olvida renovar. Pasa más de lo que parece, y recuperarlo es caro o imposible.

Una web de 2016 no es gratis. Es la más cara que puedes tener, porque trabaja contra ti cada día.

Qué cuesta la mía y por qué va por meses

Lo digo claro, porque es lo que querrías saber si estuvieras leyendo esto: mi plan Starter cuesta 99 € al mes, sin permanencia (precio de lista 198 €, con la oferta del 50 % vigente). Incluye la página web profesional, nueva o migrada desde la que ya tienes, el dominio .com y el hosting, el mantenimiento y la optimización para buscadores, un chat con inteligencia artificial que atiende a tus clientes a cualquier hora, el kit QR de reseñas de Google y una actualización de la web al mes.

Va por meses por una razón sencilla: una web no se termina, se mantiene. Si solo te la entregan, en un año vuelves a estar donde empezaste. Y para que no haya riesgo, la ves terminada antes de pagar nada. Si te gusta, seguimos; si no, no pasa nada.

Si además vives de Instagram y de Google Maps, el plan Growth (297 €/mes) añade una publicación al día en redes, tu ficha de Google gestionada y cada reseña respondida.

Cómo elegir sin equivocarte

  1. Si no tienes web o la tuya no te trae clientes, empieza por una cuota mensual con todo incluido: menos riesgo y alguien detrás.
  2. Si tienes tiempo y te gusta trastear, una plantilla gratis puede valer para arrancar, pero ponle fecha de caducidad.
  3. Si necesitas algo muy a medida (tienda online grande, reservas complejas, varias sedes), un proyecto de pago único con una agencia tiene sentido. Pide por escrito qué pasa con los cambios y el mantenimiento.

Y una regla que vale para los tres casos: antes de pagar, pide ver algo. Un ejemplo real, una web de muestra, lo que sea. Lo que no puedes ver antes, no lo compres.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar el dominio que ya tengo?

Sí. Si ya tienes dominio, se conecta a la web nueva. Si no, el .com va incluido.

¿Qué pasa si dejo el plan mensual?

La web deja de estar publicada cuando el plan se da de baja. El dominio sigue siendo tuyo si lo contrataste a tu nombre, o te lo traspaso si lo gestiono yo.

¿Cuánto tarda en estar lista?

Con una llamada de 20 minutos y unas fotos de tu móvil, la web de muestra está en pocos días. La ves, la ajustamos y la publicamos.

¿Tengo que escribir yo los textos?

No. Los redacto a partir de lo que me cuentas, y los revisas antes de publicar.

Te enseño tu web nueva gratis, antes de pagar nada.

Me escribes por WhatsApp, me cuentas cómo trabajas y te enseño tu web terminada. Si te gusta, seguimos.

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