Diseño web · Señales

«Mi web es de 2016»: 7 señales de que te está costando clientes

Por Fran Pulido·26 de octubre de 2026·6 min de lectura
«Mi web es de 2016»: 7 señales de que te está costando clientes

«Mi web es de 2016, pero cumple.» Es una de las frases que más escucho por WhatsApp, casi siempre con un tono de «no está tan mal, ¿verdad?». Y a menudo es cierto que cumple… para ti. El problema es que tú no eres quien la tiene que usar. Quien decide si te llama, te reserva o se va a la competencia es alguien que te ve por primera vez, desde el móvil y con prisa. Estas son siete señales de que tu web te está costando clientes, y cómo comprobar cada una en menos de un minuto.

Antes de empezar: mírala como la ve un cliente nuevo

Deja el ordenador. Coge tu móvil, abre el navegador y entra en tu web como lo haría alguien que no sabe dónde está nada. Todo lo que sigue lo puedes comprobar en cinco minutos y sin saber de tecnología.

1. En el móvil hay que hacer zoom para leer

Si el texto sale diminuto, los botones se montan unos encima de otros o tienes que arrastrar la pantalla hacia los lados, tu web se hizo pensando en otro tipo de pantalla. Buena parte de tus clientes te verán desde el teléfono, y quien tiene que pellizcar para leer casi nunca se queda a leer.

2. Tarda en abrirse

Quien está en la calle buscando dónde comer o a quién llamar no espera. Si ves la pantalla en blanco o a medio cargar varios segundos, mucha gente se habrá ido antes de ver nada. Las causas más habituales son fotos demasiado pesadas y diseños antiguos que cargan cosas que ya nadie usa.

Mano sosteniendo un móvil con una página antigua y difícil de leer frente al escaparate de un negocio al atardecer
Quien te busca desde la calle decide en unos segundos. Si no puede leerte, pasa a lo siguiente.

3. El navegador dice «No seguro»

Fíjate en la barra de direcciones: si hay un candado, la conexión es segura. Si aparece un aviso de «No seguro», el navegador está avisando a tus clientes de que desconfíen. Es como poner un cartel de «cuidado» en la puerta de tu local. Suele ser fácil de arreglar, pero hay que hacerlo.

4. Horarios, precios o teléfono desactualizados

Imagina que Carmen, que tiene una panadería de barrio, cambió el horario en septiembre. Su web sigue diciendo el de antes. Un cliente llega, se la encuentra cerrada y no vuelve a intentarlo. Repasa ahora mismo horario, teléfono, dirección, carta o tarifas y fotos del local. Si algo no coincide con la realidad, esa es la primera cosa que hay que corregir.

5. No hay forma de contactar en un toque

Un teléfono que no se puede pulsar para llamar, un formulario que llega a un correo que miras los domingos o un WhatsApp escondido al final de la página son tres maneras de perder al cliente que ya había decidido escribirte. La pregunta es simple: desde la primera pantalla de tu web, ¿cuántos toques necesita alguien para hablar contigo? Debería ser uno.

6. Tú no te encuentras buscando lo que haces

Busca en Google, desde el móvil, lo que haces seguido de tu ciudad («peluquería Granada», «fisioterapeuta en Sevilla»). Si no apareces, o aparece tu web con un título como «Inicio» o «Bienvenidos» y sin una descripción clara, falta algo básico: que la web diga qué haces y dónde. No hay garantías de salir el primero, pero sin esos datos Google lo tiene mucho más difícil para entender de qué trata tu negocio.

7. Parece de otra época y no da confianza

Fotos pequeñas o de catálogo, un «quiénes somos» en bloque de texto sin una sola cara, ninguna reseña a la vista y sin los textos legales que ahora son obligatorios (aviso legal, privacidad y cookies). A quien no te conoce le basta un vistazo para decidir si se fía. Una web cuidada transmite que el negocio también lo está.

El resumen, en una tabla

SeñalQué mirar en un minuto
1. Móvil¿Se lee sin hacer zoom y los botones se pulsan bien?
2. Velocidad¿Se ve completa en menos de cinco segundos?
3. Seguridad¿Aparece el candado y ningún aviso de «No seguro»?
4. Datos¿Horario, teléfono, precios y dirección están al día?
5. Contacto¿Se puede llamar o escribir con un toque desde la primera pantalla?
6. Google¿Dice con claridad qué haces y en qué ciudad?
7. Confianza¿Hay fotos reales, caras, reseñas y textos legales?

Cuántas señales son demasiadas

Una o dos se pueden corregir con retoques: actualizar un horario, poner un botón de WhatsApp, activar el candado. A partir de tres, casi siempre es el mismo problema de fondo, una web hecha hace años para una pantalla y unos hábitos que ya no son los de hoy, y los parches se acumulan sin resolverlo.

Tu web no tiene que gustarte a ti. Tiene que hacer fácil que alguien nuevo te elija en diez segundos.

Qué hacer esta semana

  1. Haz la prueba del móvil con la tabla de arriba y apunta qué señales sacas.
  2. Corrige lo urgente hoy: horario, teléfono y un botón de contacto que se vea sin buscar.
  3. Si salen tres o más, pide ver cómo quedaría una web nueva antes de pagar. Lo que no puedes ver antes, no lo compres.
  4. No pierdas lo que ya funciona: tu dominio, tus textos buenos y tus direcciones se pueden conservar al pasar a una web nueva.

Si quieres, te lo hago yo: te enseño tu web nueva terminada, gratis, antes de pagar nada. Incluye el diseño pensado para el móvil, el chat con inteligencia artificial que contesta a cualquier hora y el kit QR de reseñas. Si te preguntas cuánto cuesta, lo explico con números en este otro artículo, y los planes están en la página de precios.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto debería renovar mi web?

No hay una fecha fija. Lo que importa es que se vea bien en el móvil, cargue rápido y tenga tus datos al día. Revísala al menos una vez al trimestre y siempre que cambies horarios o precios.

¿Puedo arreglarla yo con una plantilla?

Sí, si tienes tiempo y te gusta hacerlo. Ponle una fecha de revisión, porque una plantilla también se queda antigua si nadie la actualiza.

¿Pierdo mi dominio o mis textos si cambio de web?

No tiene por qué. Se puede conservar el dominio y los textos que ya funcionan; lo importante es migrarla con cuidado y no dejar direcciones rotas.

¿Cuánto cuesta rehacerla?

Depende de quién la haga y de lo que incluya. Mi plan Starter empieza en 99 €/mes, sin permanencia, y lo detallo en el artículo sobre cuánto cuesta una web.

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